divendres, 26 d’octubre del 2018

El coplero

MÚSICA Y BAILE: LA COPLA O CANTAR (V)
(Extracto del libro Música y tradición en Énguera y La Canal)

EL COPLERO.

Las letras que sirven para cantar los tres géneros musicales que acabamos de ver, seguidillas, fandango y jota, son textos breves, independientes unos de otros, como ya hemos dicho anteriormente. En la actualidad, muchos grupos folclóricos consideran las piezas que interpretan como temas fosilizados, y suelen interpretar en sus espectáculos siempre las mismas letras y además en el mismo orden, como si fuesen unas letras fijas e inamovibles. Y nada más lejos de la tradición: desde antiguo se ha publicado colecciones de cantares o coplas, llamadas popularmente “copleros”. Las gentes populares compraban estas colecciones con la intención de ampliar el propio repertorio de letras que cantar en fiestas y bailes. También era habitual publicar coplas en los almanaques y calendarios, así como editarlas en sencillos pliegos de cordel que se podían adquirir por poco dinero. Todo ello explica que los diversos cantares se encuentren dispersos por toda la geografía estatal. Hasta el siglo XVIII, la estrofa más usada para los bailes era la seguidilla. Pero a partir de esa fecha, se generaliza la cuarteta, que la desplazará totalmente, con la fuerza que le otorga ser la estrofa preferida del género hegemónico dentro de nuestra tradición: la jota. La quintilla, vinculada en un principio a los cantos de fandango y usada en menor medida en alguna jota, también aparece con frecuencia publicada en los “copleros” 1.




De la abundante colección de coplas recogidas en la comarca, nos gustaría publicar, si no todas por su excesivo volumen, sí una selección, para dar una idea de la variada temática que acompañaba nuestros cantos y bailes tradicionales. Y puesto que anteriormente han aparecido estrofas de seguidilla, nos centraremos solamente en las cuartetas y quintillas.

Uno de los temas más importantes de la lírica, no sólo popular sino culta, es el amor. Así encontraremos, en primer lugar, abundantísimas coplas amorosas, que presentan distintas connotaciones: requiebros, desdenes, desengaños, piropos, deseos, temores…

Eres, Elvira preciosa,
la mejor de las mujeres.
Tú sola en el mundo estás
para darme a mí placeres.

Cuando yo era pequeñita,
me quitaron el mamar.
Y ahora que soy mayorcita
me quitan el festear.


Ay madre no sé qué tiene
el camino de la fuente
que yo no puedo olvidarlo
siempre lo tengo presente.

Tu madre es la que no quiere
que yo tu carita vea.
Por encima de tu madre
tengo que hacer la vereda.

Ya me decían a mí
que tu querer era en vano;
que el sol desvanecería
como nube de verano.

Cuanto más hondo es el pozo
más fresquita sale el agua.
Cuanto más hablo contigo
más me gustan tus palabras.

Siete lebrillos de sangre
derramo por tu querer.
Considera, dueño mío,
qué pecho debo tener.

Qué cerquita de ti estoy,
carita de frente a frente.
Y no te puedo decir
lo que mi corazón siente.

Si supieras como estoy
el día que no te veo:
mis ojos no tienen luz
ni mi corazón consuelo.

Como quieres que te quiera
si siempre me estás pegando
como si mi cuerpo fuera
hecho de piedra de mármol.

Sabes que me he estado muriendo
y no me has venido a ver.
Permítalo el Dios del Cielo
que mueras por un querer
y que no encuentres consuelo.

Si de Elvira soy amante,
nadie me tenga ambición,
yo por Elvira daría
alma, vida y corazón.

Vivir sin ti no es vivir
y sin ti no vivo yo.
Más vale esperanza en ti
que vivir en procesión:
hoy aquí, mañana allí.

Son tus ojos tan brillantes
que para mí brotan fuego.
Déjame, niña, mirarlos
aunque me queme con ellos.

Yo me enamoré de noche
y la luna me engañó.
Otra vez que me enamore
será de día y con sol.

Mira como corre, corre,
el tranvía por la vía.
Así corre mi morena
cuando va en busca mía.

Pepa Dolores te llaman,
y, por llamarte Dolores,
no me seas tan ingrata
que me dueles tus rigores.

Cuando yo era pequeñita
me quitaron el mamar.
Y ahora que soy mayorcita
me quitan el festear.

Arbolito te secastes
teniendo el agua a los pies;
en el tronco, la tristeza,
y en las ramas, un querer.

Cartagenera la luna
cartagenero es el sol
cartagenero mi amante
cartagenerita yo.

Esta es la calle del aire
la calle del remolino,
donde se remolinean
tu corazón con el mío.

Eres como la verbena
que en el campo verde nace,
eres como el caramelo
que en la boca se deshace.

Cuanto más hondo es el pozo
más fresquita sale el agua;
Cuanto más hablo contigo,
más me gustan tus palabras.

Mi novio me dio, me dio,
y si me dio que me diera
para principio de amores
un pañuelito de seda.

Quítate los alpargates
que te si untan del rojío
que si agora no me quieres
otras veces m´has querîo.

No me mires de reojo
que es mirada de traidor.
Mírame cara a carita
que es miradita de amor.

Te precias de buena moza
y la buena moza soy yo,
porque ése que va a tu casa
ya lo he despreciado yo.

El querer es cuesta arriba
y el querer, cuesta abajo.
Yo quiero subir la cuesta
aunque me cueste trabajo.

Como quieres que te quiera,
si yo no puedo quererte.
El querer quiere querer
y yo no quiero ni verte.

Carabassa m´han donat
i jo l´ha pres per meló.
Val més una carabassa
que casar-me én un pendó.

Tú dices que no me quieres.
Tú me vendrás a buscar.
Como el agua busca el río
y el río busca la mar.

Es verdad que te he querido
que te he querido es verdad
pero casarte conmigo
tus ojos no lo verán.

Jo tinc figues i billotes
i dinguna xica em vol.
Jo me les menjaré totes
sentâet a un carasol.

Eres bonita por fuera
y por dentro, Dios lo sabe;
eres un arca cerrada
que se han perdido las llaves.

Soy más rico, siendo pobre,
que Martínez el Pañero...
¡Tengo la mujer bonita!
¿Para qué quiero dinero?

Las estrellitas del cielo
las cuento y no están cabales;
faltan la tuya y la mía
que son las dos principales.

Esta nit vaig a parlar-li
a una xica llauraôra
si m´arriba a dir que no
la tire a la regaôra.

Mujer que tanto he querîo,
por Dios, no pierdas la honra;
yo no soy hombre para ti,
y por ti pido limosna.

Te crías alta y delgada
como la mata del trigo,
y yo, te estoy aguardando
para casarme contigo.

Como quieres que te quiera
si te critica la gente;
¡mira si es grande mi pena
que tendré que aborrecerte!

No pienses que por ti pienso,
que ni pienso ni imagino.
¡Por otras zanjas más hondas
llega el agua a mi molino!

En segundo lugar, encontraremos los coplas que tienen una intención humorística, que pueden ir desde la fina ironía hasta la burla más soez. Las hay escatológicas, anticlericales, picarescas, ingeniosas... También incluimos aquí aquellas canciones que provocan automáticamente la risa o el escándalo al tratar uno de los temas tabú en la sociedad tradicional: el sexo, bien sea groseramente o con finas insinuaciones. También son reseñables aquellas que muestran un sentido del humor machista y misógino.

“Me cago en diez”dijo un fraile
a punto de profesar.
“Conmigo no manda nadie
que me tengo que casar
con la hija del alcalde”.

Vino un juez a preguntarme
que de qué me mantenía.
Yo le contesté cantando:
“como se mantiene usía,
pero yo no robo tanto”.

El testamento Montesa:
yo le entrego el alma a Dios,
y el cuerpo para la tierra,
los cojones pâl notario
la chorra pâ mi Manuela.

Pedro las Vacas murió
en una casa alquilada.
Y de herencia se dejó
el garrote y la guitarra
y el alquiler, no pagó.

Entra, Currillo, no temas
de decírselo a mis padres,
y si te dicen que sí
te casarán con mi madre,
que yo, no te quiero a ti.

Una vieja más que vieja,
más vieja que San Antón,
se tiró la teta al hombro
y aún le arrastraba el pezón.

Ay madre que a mi m´han roto
el cantarito en la fuente,
yo no siento el cantarito
sino qué dirá la gente.

Si quieres que te la meta
me tienes que dar un duro
que yo no meto mi polla
en un sitio tan oscuro.

En el jardín de la reina,
era jardinero yo.
Me dejé la puerta abierta
y otro jardinero entró.

Cada vez que yo lo pienso
que me tengo que morir
tiendo la manta en el suelo
y no paro de decir:
¡que me muero! ¡que me muero!

En mi vida ha visto yo
lo que ha visto esta mañana:
una gallina en la torre
repicando las campanas.

Aunque tu madre no quiera
te la tengo que meter...
la cinta en el zapatito
y el zapatito en el pie.

Santísimo Teo glorioso,
nacido en la Lebraleja,
con las sobras de tu santo
echo el pisebre a mi yegua.

Debajo del delantal
tienes un tintero negro.
Deja que moje mi pluma
y verás mi palillero.

Pascualeta, Pascualeta,
baja ya por la escalera.
Mira que si yo me enfado
te arranco la tomatera.

Pepa, tórrame una crilla
sinós te pegaré un palo,
que han venido mis amigos
y quieren echar un trago.

Los gallegos en Galicia
cuando van en procesión
llevan a un gato por santo
y a una vieja por pendón.

Mírala por donde viene
la tonta de mi mujer
con el pañuelo en la mano
cansadita de correr.

Me dijistes agua va
por encima me la echastes.
Grandísima picarona
Hasta el alma me mojaste.

Te piensas que soy de aquellas
que van por los olivares
con el pañuelo en la mano
llamando a los melitares.

Eres una y eres dos.
Eres tres y eres cuarenta.
Eres la iglesia mayor
donde todo el mundo entra.

Pequeñita como un huevo
y ya te quieres casar.
Anda a decirle a tu madre
que te enseñe a remendar.

En tu puerta planté un pino
y en tu ventana, un clavel.
Y en tu cabecera, un cuerno
Pâ que t´arrasques con él.

Toditos los tixiôres
tienen el andar muy fino
porque están acostumbrados
al aguardiente y al vino.

En este pueblo, no hay chicas;
y si las hay, no las veo.
Se conoce que las tienen
de palo en el gallinero.

Tu dices que no me quieres
porque no tengo dinero.
Pero tengo un automóvil
y con el voy donde quiero.

Una agüela en un corral
én un pedo mató un pollo.
Salió l´agüelo y le dijo:
“tienes culo de dimonio”.

La mujer que sale mala
ni reñirla ni pegarle,
meterla en un barco roto
Y que la mar se la trague.

Tienes el andar de pava
y el meneo de perdiz,
y ojitos de enganchadora
no me engancharás a mí.

En tu puerta planté un pino
pensando que me querías.
Y ahora que ya no me quieres
dame la leña que es mía.

En tu puerta me cagué
pensando que me querías,
y ahora que ya no me quieres
dame la mierda que es mía.

La iglesia es un comercio
y el cura es un comerciante,
cuando tocan las campanas
acuden los ignorantes.

A mi me salieron dos
con intención de matarme;
Y les dije con alta voz
que quería confesarme
y entregar el alma a Dios.

Un cura se fue a cagar
a la puerta de un convento.
Salió una rata peluda
y le mordió el instrumento.

Yo festeaba una chica
que era hija de un barbero.
La madre por darme chasco
puso en la ventana un cuerno.

Ay, que contento que estoy
desde que me ha hecho mi madre
unos calzoncillos nuevos
de unos viejos de mi padre.

Me dijiste que era fea
al espejo me miré.
¡Mira que no soy tan fea
algún tonto engañaré!

Yo soy la que me comí
en ayunas un carnero
arroba y media de pan,
de vino, cántaro y medio.

Sant Antoni de Gavarda
Feu un milacre en Antella:
Una vella cau al riu,
si no la trauen, s´aufega.

Ya va la rubia por agua
por que le vean el pelo.
Déjala que vaya y venga
que ella cairá en el anzuelo.

Me cago en la pena negra
y en la olla sin tocino,
en la canasta sin pan
y en la botella sin vino.

El cantar quita las penas
y el que llora las aumenta.
Yo, que ni canto ni lloro,
hasta el comer me alimenta.

Aquel que quiera saber
cómo se cura un catarro
que se coma un gato vivo
y luego estire del rabo.

Aquel que quiera tener
a la mujer bien segura
que la ate en el pisebre
como si fuera una mula.

Muchachos vivir alerta
y mirar lo que los digo
que una mujer muy discreta
ha dâu muerte a su marido
con el pezón de una teta.

Venga vino con un carro
y agua con una burrica.
El carro que vaiga y venga,
la burra que estea quietica.

Un baturrico en la cama
le decía a su mujer:
“-qué culo más duro tienes”.
¡y tocaba la pared!

Los baturros de Aragón
dicen que no comen coles
¡Cuando bajan a Valencia
hasta los tronchos se comen!

Si quieres que te la meta
t´has de poner pancha arriba
y verás como la leche
te sube por la barriga.

El médico me ha ordenado
que duerma con mi morena.
¡Qué médico tan amable!
¡Qué medecina más buena!
De ese mal, no muere nadie.

A las dos de la mañana
tengo lo que tu no tienes.
Un relor y una campana
y un molenillo que muele.

Allá arriba, más arriba,
hay un hombre cabezudo
que tiene las uñas negras
de tanto palparse el culo.

En la verja de la cárcel,
tengo mi caballo atado,
tiene más gracia en el culo
que ese mozo que ha cantado.

Soy el amo de la burra;
de la burra mando yo;
cuando quiero digo “arre”,
cuando quiero digo “so”.

En els collons m´has pegat
i m´has fet una blaüra
i ara vas dient per ahí
que tinc la figa peluda.

Dentro de las coplas que tienen como principal intención el provocar la risa, hay que reseñar las llamadas coplas con rabo, que son aquellas cuartetas en las que no hay rima entre sus versos y suelen presentar una progresión temática incoherente:

En el medio de la plaza,
hay una piedra redonda
y el que tropieza y se cai
es señal que no l’ha visto.

Al pasar por tu balcón,
te vi la pierna y la liga,
y como era colorada
el burro se me espantó.




Encontramos, en tercer lugar, las coplas que hacen referencia al contexto más inmediato en que se producen y versan sobre el cante y el baile, y sobre las personas que participan en estos actos. Las numerosísimas coplas de jota que identifican a los aragoneses como baturros joteros, siguiendo un estereotipo no demasiado antiguo, que se dispersó por España a mediados del siglo XX, se reparten casi a partes iguales entre el anterior grupo y éste.

La jota nació en Valencia
Y de allí vino a Aragón.
Calatayud fue su cuna
A la orilla del Jalón.

Esta es la jotilla, madre.
Este es el dulce meneo.
Este es el baile que bailan
las mocitas en Toledo.

Este es el fandango, madre
este es el dulce meneo
este es el baile que bailan
las mocitas en Toledo.

La jotica aragonesa
Nadie la sabe cantar.
Nâ más que los marineros
Que navegan por la mar.

Bailador que estás bailando
menea bien esos pies
que la bailadora dice:
“contigo no bailaré”.

La jota me dan que cante
la jota yo no la sé.
Si me dan una peseta,
la jota yo cantaré.

La jota quieres que cante.
La jota yo no la sé,
por darle gusto a mi amante
la jota yo cantaré.

Un baturro se fue al cielo
con una guitarra rota.
Y San Pedro que lo vido
lo hizo bajar a por otra.

Estoy de la gargantilla
que no puedo echar un ronco.
Estoy de pies en la rama
y no puedo subir al tronco.

Gracias a Dios que he llegado,
a cantar en este día
a casa de estos señores,
con toda mi compañía.

Todos los que son de Liria
Cantan la jota liriana;
Yo, como soy de Valencia,
Canto lo que tengo gana.

Esta es la jotica maña
la que bailan los perritos
que levantan la pateta
y menean el rabito.

Todos los que cantan bien
se arriman a la guitarra
y yo, como canto mal,
ni me arrimo, ni me llaman.

Un cuarto grupo temático es el formado por estrofas que contienen referencias geográficas y topográficas: pueblos, partidas rurales, villas y ciudades, montañas, ríos, comarcas, etc. En especial, tienen mayor importancia las referencias al contexto geográfico más próximo.

Las chicas de Navalón
sin pintarse están muy guapas
que las hermosea el sol
y el aire de la montaña.

Bolbaite ya no es Bolbaite
que es una grande ciudat
han quitado los candiles
y han puesto letricidad.

Las mujeres de la sierra
para dormir a su niño,
que se duerman poco a poco
les cantan un fandanguillo.

Las mujeres de la sierra
para dormir a su niño
en vez de cantarle el coco
les cantan un fandanguillo
que s´aduerman poco a poco.

Una muchacha de Lorca
y otra de Montemayor
se juâron la hermosura
y la de Lorca ganó
por tener mejor hechura.

En Navalón sale el sol
Y en las Arenas la luna
De las mozas de Requena
De las cuatro, quiero a una.

Si tuvieras olivares
Como tienes fantesía
El río de Manzanares
Por tu puerta pasaría
Para regar tus bancales.

De Cartagena a Almería
Han fundado una pader
Por la pader va la vía
Por la vía pasa el tren,
Va dentro la prenda mía.

Mira si ha corrido tierras
que ha estâu en Benacancil,
en el pocico Burgueño,
en Benifaldas y aquí.

Soy del Hoyo, soy del Hoyo
soy de la rica Ribera,
donde se fabrica el oro,
l´azúcar y la canela.

Valencia ya no es valencia
Valencia, jardín de flores,
los mozos de Zaragoza
pasan el río y las cogen.

Bien te puedes alabar
Cartagena de Levante,
que Murcia con ser más grande
no tiene puerto de mar.

En Bicorp usan los rollos
y en Quesa los pemintones.
En Navarrés, chicas guapas
y en Bolbaite, pelunchones.

En Engra ponen l’aceite.
En Anna los pemintones.
En Chella, las chicas guapas
y en Bolbaite pelunchones.

En Bolbaite hacen aceite.
En Chella, los pemintones.
En Anna las chicas guapas
y en Engra, los pelunchones.

Dicen que te vas, te vas
a Canales a vivir
a una casa con balcones
y al hospital a morir.

Mira si ha corrido tierras
Que ha estâu en Benacancil,
en el pocico Burgueño,
en Benifaldas y aquí.

El vicario de Mogente
ha perdido su carrera
por llevarse a la Dolores
hija de la Molinera.

En Canals s´ha mort un burro
En Montesa l´han pelat.
En Vallâ l´han fet a trossos
I en Moixent se l´han minjat.

En Villena, las Vertudes,
en Guiecla, la Concepción
la de Belén, en Almansa,
y su hija en Navalón.



Un quinto grupo lo encontramos formado por las coplas que podríamos denominar sentenciosas, moralizantes o didácticas. También aquí encontramos ejemplos machistas y misóginos.

Madre mía, usté no sabe
de la misa la mitat;
que para querer a un hombre
hace falta seriedat.

Toditos los labradores
tienen callos en las manos
de ir toditos los días
con la esteva trabajando.

El levante está movido
y el tiempo para llover.
No faltarán malas caras
ande no haiga qué comer.

Quien te puso Salvadora
no te puso bien el nombre.
Te tenían que haber puesto
la perdición de los hombres.

Madre mía, los mineros
que buenos chicos que son
solo tienen una falta,
que mueren sin confesión.

El hombre para ser bueno
ha de tener tres partidas:
hablar poco y hacer mucho
y no alabarse en la vida.

Que me importa que tu pases
por mi puerta y no me hables.
Si yo, ni como ni bebo
con los saludos de nadie.

Si quieres que te lo diga,
cantando te lo diré:
Un amor que yo tenía,
por donde vino, se fue.

Serrana, parte esta nuez
Tira cortezas al río
Que lo que ha sido y no es
Es como si no hubiera sido.

Per tu, m´esgarre la jupa
Per tu em rebente en un bac;
Jo per tu faré mil coses;
Tu per mi no en faràs cap.

Dicen que eres muy rico
Te sobra para vivir;
Una casa con balcones
Y al hospital a morir.

Ojos verdes son traidores
azules son embusteros
y los acastañaditos
son firmes y verdaderos.

El dinero es un metal
Que ni los perros lo quieren.
Por él la mujer se me va
Con el hombre que no quiere.

Los presos cuentan los días,
los presidiarios, los años,
y los que están en capilla,
cuentan minutos y cuartos.

En mi vida, ha visto yo
castigar a un inocente
y por la calle pasear
a aquel que hizo la muerte.

¡Quítate ese traje negro!
Tu mal no tiene perdón,
que, cuando el luto es sentido,
se lleva en el corazón
no en el color del vestido.

Tabaco, vino y mujer
en contra la joventut.
Y si lo tomas con regla,
es para el hombre salut.

Fui a preguntarle a un sabio
como se olvida un querer,
y el sabio me contestó:
“para aborrecer, no ver”.

El agua clara, señores,
dicen que las penas quita.
Yo me arrimaré a una fuente
por ver si las penas mías
se las lleva la corriente.

En este mundo señores
quien mal anda, mal acaba.
Y en casa de un jabonero
quien no se cai, se resvara.

Sábado te casarás.
Domingo serás casado.
Y el lunes preguntarás
dónde venden pan fiado.

Castillo que está en lo alto
y no se le ponen puntales
Tendrá que caer al suelo
Al tiempo de temporales.

No abuses del infeliz
aunque el dinero te sobre.
Yo ha visto un rico vestir
con los desechos de un pobre
y en puerta en puerta pedir.

Cada vez que miro yo
las puertas del camposanto
le digo a mi cuerpecito:
“-Allí será tu descanso”.

Yo no tengo quien me llore
más que una triste campana,
que si me muero esta noche
me han de enterrar mañana.

Ya me voy volviendo viejo,
ya me cago sin sentir,
ya me se arruga el pellejo...
¡pronto me voy a morir!

La mujer que de enamora
se la ropa y no del hombre
es una loca perdida.
Porque la ropa se rompe
y el hombre es pâ to`la vida.

La chica que gaste punto
sin tener de lo que coma,
tendrá que vender el punto
para que del punto coma.

No eches tanta fantesía
que me lo voy a creer;
que no tienes todavía
lo que un hombre ha de tener
para jugarse la vida.

A la pobre de tu madre,
anda y dale de comer,
y no gastes los dineros
con una mala mujer.

En la Monyigosa estic
én el furó i les senderes;
¡sabater a fer sabates
i deixar-se de caceres!

Soy más rico siendo pobre
que Luiset el arriero.
Tengo la mujer bonita
¿para qué quiero el dinero?

El último grupo importante de coplas es el formado por letras destinadas a dar la despedida. En el baile, sirven de aviso para los participantes. En una ronda cumplen la función de señalar el final, con lo que los músicos saben que han de dejar de tocar. En caso de no cantar una copla especial de despedida, era habitual añadir a la cuarteta que se estuviera cantando un verso final con idéntica función: “y con esta digo fuera” o “y con esta me despido”.

Navalón es un rosal
por las mujeres bonitas.
Y yo que estoy allegando
los canto la despedida.

Ya se acaba esta jotica.
Ya no me quedan canciones
y ya me encuentro cansado
y me duelen los riñones.

La despedida los doy
y aquí cierro mis papeles.
Bien me pueden perdonar
hombres, niños y mujeres.

La despedida los doy,
la que dan los carreteros,
con el látigo en la mano:
“Buenas tardes caballero”.

La despedida los doy
la que dan los labradores
surco arriba y surco abajo
“adiós”, ramito de flores.

La despedida los doy,
la que dan los enguerinos:
“Buenas tardes caballero,
vaya usted por buen camino”.

Con esta y no canto más
y con esta me despido.
Bien me pueden dispensar
hombres, mujeres y niños.

Me despido de tu puerta
de tu ventana y tus padres,
y de ti, no me despido,
rosita de los rosales.

La despedida les doy
la que dan en Alicante;
Quien quiera bailar que siga,
que se toque y que se cante.

La despedida los doy,
la que dan en Alicante:
el que quiera bailar más
que se toque y que se cante.

La despedida los doy,
por encima de la parra;
que se va mi compañero
y se lleva la guitarra.

La despedida los doy,
la que dan los albañiles
con el palustre en la mano:
-Adiós, ramo de jarmiles.

La despedida los doy
porque me voy a bailar
y a pasar la tarde bien
con las chicas.Y allá va.


NOTAS:
1 La primera colección de coplas hecha por un folclorista español es la obra del aristócrata vasco Juan Antonio de Iza Zamácola, quien en 1799 publica bajo el pseudónimo de Don Preciso la Colección de las mejores seguidillas, tiranas y polos que se han compuesto para cantar a la guitarra, obra que será abundantemente reeditada durante el siglo XIX.


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divendres, 19 d’octubre del 2018

La jota

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MÚSICA Y BAILE: LA COPLA O CANTAR (IV)
(Extracto del libro Música y tradición en Énguera y La Canal)

LA JOTA


El más moderno de los géneros de baile suelto es la jota, que en su expansión decimonónica destrona a los anteriores géneros. La jota es sin duda el género musical tradicional más extendido a lo largo de los diferentes territorios de la península Ibérica. Es conocida en todas las regiones y países del actual Estado español, con esta denominación. Sin embargo también encontramos otros nombres que se refieren a ligeras variantes de este mismo género, como por ejemplo la alegría en Andalucía o la isa en las Canarias. En Portugal tampoco es un género desconocido, y en algunas regiones lusas encontramos bien la jota, con este nombre, bien el vira, que no es sino una versión a las jotas arcaicas que se conservan en Galicia y en León. Incluso existe alguna versión en tierras americanas y filipinas.

Antes de describir las principales características del género, tenemos que hacer una pausa para hablar, aunque sea de manera muy breve y sin profundizar mucho, en el origen del género. En los ambientes folklóricos, es este un tema un tanto polémico, ya que todos quieren apuntarse la paternidad del género. En primer lugar, los valencianos tenemos una leyenda que cuenta que en época medieval, un ciudadano de la Valencia islámica, llamado Aben Jot, creó esta nueva música. La jota se llama así en honor al nombre de su creador. Las autoridades religiosas consideraron irreverente este nuevo género y condenaron al creador al destierro, quien se estableció en tierras aragonesas, como explica la copla:
La jota nació en Valencia
y se crió en Aragón.
Calatayud fue su cuna
a la orillita el Jalón.

Esta leyenda resulta simpática, pero no se sostiene en ningún criterio fiable. Los aragoneses también se quieren apuntar el mérito. La jota es en Aragón todo un símbolo, un signo de identidad colectiva, y negar el origen baturro del género es para la mayoría un insulto de lo más grave. En el siglo XX, los certámenes joteros, controlados y fomentados por las instituciones i por otras instancias del poder, contribuyeron a crear el mito de la nobleza baturra. Los aragoneses son, según este arquetipo, unas personas de ideas fijas, rudos y nobles, que cantan la jota. Pero no vale cualquier tipo de jota. Sólo sirve la jota espectacular y semiescolarizada, acompañada por una multitudinaria rondalla de cuerda que ejecuta infinidad de complicadas variaciones musicales, pero que marca siempre con un característico la entrada del cantador. La copla se canta con una voz poderosa, y hasta cierto punto impostada. Por fortuna, los aragoneses han descubierto que su folklore es mucho más que sólo la jota, y desde los años 90 están interesados en recuperar otros géneros y en superar el estereotipo “baturro”.

Andaluces, castellanos y navarros también han querido reivindicar la paternidad de la criatura. Por fortuna, en 1995, el catedrático de musicología del Conservatorio de Salamanca Miguel Manzano Alonso, publicó un estudio que ponía un poco de claridad en este asunto. Se trata del libro La jota como género musical, un estudio riguroso que intenta esclarecer las similitudes y diferencias de todas las canciones que se presentan con el nombre de jota en los diversos territorios hispánicos. Manzano supera de manera definitiva la polémica sobre el origen del género. Basándose en el estudio de muestras de todas las zonas, establece que nadie puede atribuirse en exclusiva la paternidad del género. Se trata de un género antiguo, común a muchos de los territorios, que ha ido evolucionando de diversas maneras en unos sitios y en otros. Manzano establece dos grandes grupos: la zona noroccidental de la península donde todavía encontramos el género en un estadio más primitivo, como canto vocal acompañado de percusión, y la zona central y oriental, donde le género ha evolucionado con la incorporación de repeticiones vocales y la presencia de otros instrumentos.

Respecto a la etimología del nombre, hemos de decir que la idea de que el sustantivo jota derive de Aben Jot es un auténtico disparate. Aunque no lo sabemos con certeza, lo más probable es que este nombre derive del verbo romance SALTARE, o más concretamente de su forma SAUTARE, que haría referencia al carácter movido y vivo del baile:

salta > sauta > sota > xota > jota

A pesar de estar de acuerdo con el origen antiguo del género que propone Manzano, lo cierto es que en la actualidad en tierras valencianas, y también en las zonas vecinas, la estructura que conocemos es una evolución relativamente moderna, que aparece a finales del siglo XVIII y que desplaza durante todo el siglo XIX a otros géneros anteriores.

Pero entremos en harina. Hablemos de las principales características de la jota. Se trata de un género nacido para ser cantado, y que casi siempre se acompaña de baile. Las jotas instrumentales o para otras funciones (de ronda, de quintos, de labrar, nanas…) son claramente posteriores al nacimiento de la estructura de canto y baile que nos ocupa. Presenta un ritmo ternario, generalmente 3/4 o 3/8, y la alternancia cada cuatro compases del acorde de tónica y el de séptima de dominante. La mayoría de la versiones que conocemos en La Canal se interpretan en las tonalidades de La mayor y Re mayor.
La estrofa que se usa en el canto es la cuarteta, llamada popularmente “canción”, “copla” o “cantar”. Son cuatro versos octosílabos con rima, generalmente asonante, en el segundo y cuarto:

Todos los quesinos, madre,
nâ más comen que garrofas
y cuando van a cagar
s’agarran a una coscoja
(Navarrés)


Después de cantar la copla, vienen los estribillos. Estos estribillos son llamados arremachos en Navalón. Parece ser que las estructuras más arcaicas son aquellas en que los estribillos son también cantados. La estrofa más usual en estos estribillos es la seguidilla, que alterna versos heptasílabos sin rima con pentasílabos de rima asonante:

        Como sé que te gustan
los cacahuetes,
por debajo la puerta
te meto siete.
(Navalón)

Por mucho agua que caiga
aquí en la peña,
no se volverá blanca
la que es morena.
(Chella)

Alebú, alebú,
tu madre viene.
Échale una mentira,
que te conviene.
        (Navalón)

Existe algún estribillo que presenta la estructura de seguidilla pero con medidas irregulares en algunos de sus versos:

Anda niña a tu casa
y lávate la cara
que si no te la lavas
no te casarás.
(Énguera)

Anda niña a tu casa
Y péinate el pelo
Que si no te lo peinas
Yo no te quiero.
(Énguera)

O también una estrofa que alterna heptasílabos y hexasílabos:

Patita colorada
Tiene la perdiz
Patita colorada
Piquito y nariz.
(El Calderón, Énguera)

Sin embargo también existen otros patrones métricos que aparecen en los estribillos cantados. Por ejemplo, hay algunos casos de cuartetas formadas por versos hexasílabos:

Al salir el sol
te quisiera ver
penjaêt dels ous
dalt d’un garrofer.
(Énguera)

Al salir el sol
Canta la perdiz
Y el gallo le canta
Quiquiquiriquí.
(Énguera)

Por aquí no hay nada,
por la plaza menos.
Resala(da) morena,
que por ti me muero
(Navalón)

A la jota, jota
que bailan los perros;
Levantan la pata,
se le ven los güegos.
(Anna)

Ay que sí que sí
ay que no que no
que de los bomberos
no me fio yo.
(Bicorp)

Ay que sí, que sí.
Ay que no que no.
Que esta morenita
la camelo yo.
(Navalón)

Ay que sí, que sí
Ay que no, que no
Si tu tienes huerto
Jardín tengo yo.
(Faracuat)

Al salir el sol
Te quisiera ver
Pero veo, niña,
Que no puede ser.
(Énguera, Navalón y Navarrés)

A veces estas cuartetas hexasílabas repiten los versos, por exigencia de las melodías con que se cantan, y se crean algunas estructuras de métrica más complejas:

Como se menea, como se menea,
El agua en el pozo,
Así se menea, así se menea
Tu cuerpo garboso.
Como se menea, como se menea,
El agua en la pila.
Así se menea, así se menea,
Tu cuerpo chequilla.
(Navalón)

Otras veces la cuarteta inicial continua con otros versos que la desarrollan formando una nueva estrofa de ocho versos:

Ay sin sal sin sal
En mig del bancal
El novio a la novia
Li ausava el brial.
Ay sin sal sin sal
Ay sin sal saleró,
El novio a la novia
Li ausava el faldó.
        (Navalón)

Al salir el sol,
Te quisiera ver
Pero veo, niña,
Que no puede ser
Que no puede ser
Que no hay ocasión
Para verte niña
Al salir el sol.
(Bicorp)


También existe la cuarteta de heptasílabos como estribillo:

A los títaros tocan
Yo te pago la entrá.
Si lo sabe tu madre
¿qué dirá? ¿qué dirá?
¿qué dirá? ¿qué dirá?
¿qué tendrá que decir?
Que te quiero y te amo
Y me muero por ti.
(Énguera)

Y a tu padre l´han hecho
Y a tu madre l´haran
Y a tu padre l´han hecho
Capitán general.
(Énguera)

Mírala que ahí la tienes,
échatela al rincón,
si es casada, casada,
si es soltera mejor.
(Chella)

Arrincónamela
y échamela al rincón
Si es casada, casada.
Si es doncella mejor.
(Bicorp)

Arrempuja, Maruja
y échatela al rincón.
Si es casada, casada.
Si es doncella mejor
(Énguera)

Ay sin sal sin sal
ay sin sal saleró
que a esa moza morena
me la camelo yo.
(Navalón)

A la una, a la una
A las dos, a las dos
El pimiento picante
Con arroz, con arroz.
(Faracuat)

También se puede utilizar la cuarteta de octosílabos, aunque esto ocurre menos frecuentemente. En este caso los versos segundo y cuarto siempre tendrán rima aguda o masculina para facilitar su ajuste con las melodías del canto:

Está lluviendo, lluviendo,
te mojarás, mojarás,
los zapatitos, zapatos
de colorín, colorán.
(Énguera)

Dices que tienes que tienes
que tienes un olivar.
Y el olivar que tú tienes
es que te quieres casar.
(Bicorp)

Tengo un reloj que me toca
la una, las dos y las tres.
Tengo un reloj que me toca
las cuatro y cinco y las seis.
        (Énguera)

Incluso el verso decasílabo aparece en algún estribillo:

Tápate María, tápate
que la pantorrilla te se ve.
Como te se vea lo demás
ya verás María dónde vas.
(Énguera)

Son abundantísimas las versiones de jota recogidas y es habitual que un mismo cantador conozca múltiples variantes. Pero no sólo se trata de un cambio de melodía. Podemos observar que hay diferentes formas de cantar las cuartetas. En primer lugar, hay que diferenciar dos tipos de jotas: las que entran a cantar en el acorde de dominante y las que entran en el acorde de tónica. Y todavía resulta más complicado su clasificación si tenemos en cuenta la estructura de las repeticiones de cada versos:

  • tipo A: 6 frases musicales y repetición de los versos con la estructura 123441. Se entra a cantar en el acorde de tónica. Solía usarse para las jotas de ronda, aunque también podía aparecer esta estructura en las jotas de baile.
La jota quieres que cante
La jota yo no la sé
por darle gusto a mi amante,
la jota yo cantaré.
La jota yo cantaré.
La jota quieres que cante.
(Énguera)

  • tipo B: 6 frases musicales y repetición de los versos con la estructura 123434. Como la anterior también entra en el acorde de tónica.

En esta calle que entramos
tiran agua y salen ranas.
Por eso s’ha de llamar
la calle de las marranas.
Por eso s’ha de llamar
la calle de las marranas.
(Chella)

  • tipo C: 7 frases musicales y repetición de los versos con la estructura 1123441. Es la estructura más frecuentemente usada. El canto empieza en el acorde de dominante.

Mírala por dónde viene,
mírala por dónde viene,
la tonta de mi mujer
con el pañuelo en la mano
cansadita de correr.
Cansadita de correr.
Mírala por dónde viene
(Énguera)

  • tipo D: 7 frases musicales y repetición de los versos con la estructura 1123434. También entra en el acorde de dominante. Esta estructura es muy abundante en los pueblos de esta comarca, pero conocemos muy pocos casos fuera de La Canal:

En el Cielo manda Dios;
en el cielo manda Dios;
en la justicia, l’alcalde;
en la calle, mandan tôs;
conmigo no manda nadie.
En la calle, mandan tôs;
conmigo no manda nadie.
(Navarrés)

  • tipo E: 7 frases musicales y repetición de los versos con la estructura: 2123434. Aunque existen ejemplos, esta estructura es poco usada en la comarcas meridionales valencianas. Sin embargo es la más habitual en el interior de la demarcación de Castellón, y es casi exclusiva en la actualidad en las jotas aragonesas. El canto empieza en el acorde de dominante.

Qué buenos chicos que son.
Madre mía, los mineros,
qué buenos chicos que son.
Nâ más tienen que una falta:
que mueren sin confesión.
Que mueren sin confesión.
Madre mía los mineros.
(Navalón)

  • Tipo F: En la aldea de Navalón hemos podido recoger ejemplos de jota que presenta una repetición de 8 frases musicales con la estructura 12123434. Así se cantaba la jota de los quintos y también hemos recogido una jota de baile de este tipo. Esta estructura es desconocida en el resto de la comarca, aunque existen ejemplos similares en Alicante y Murcia.

Cuanto más hondo es el pozo,
más fresquita sale l’agua.
Cuanto más hondo es el pozo,
más fresquita sale l’agua.
Cuánto más hablo contigo,
más me gustan tus palabras.
Cuánto más hablo contigo,
más me gustan tus palabras.

  • Tipo G: En Énguera, hemos encontrado una versión de jota que podríamos denominar arcaica. Se usaba como canto y baile de pascua. La copla no repite ningún verso, y por tanto su estructura es 1234. En Benafigos, Fermín Pardo recopiló una “arenilla” con esta misma estructura. Sin embargo, este tipo de jotas arcaicas sin repetición no son frecuentes en tierras valencianas, aunque sí las encontramos abundantemente en Castilla y especialmente en León.


    Una vieja y un candil
la perdición de una casa
la vieja por lo que gruñe
y el candil por lo que gasta.